Cuan proceres de la patria, os presentais.
Como Judas Iscariote, os comportais.
Alimañas ideologicas, traidores.
Aprendices de Satan, estafadores.
Ganar las elecciones, es lo importante.
Negociar lo ilegal, pero con talante.
Un tiro en la nuca, vale dos escaños.
No temas a la ley, esto yo lo apaño.
Nuestro fin siempre, justifica los medios.
Hablar de dialogo, acalla a los necios.
Odio humano, caladero de votos.
Ceguera proletaria, los mas devotos.
El negocio de asesinar personas, es tan viejo, como el deseo de controlar al prójimo. A dia de hoy en un intento de darle respetabilidad a este "negocio", se promueve el uso de la denominación "terrorismo".
No hemos de caer en esta trampa dialectica, debemos llamarlo por lo que es; "barbarie asesina" al servicio de intereses inconfesables, cuyo fin primero y principal es llanamente económico.
Y digo "negocio" porque el terrorismo es un gran negocio, y de el se benefician muchos actores. Gracias al "negocio" del terrorismo, se ganan ayuntamientos y el control de la utilización de sus presupuestos. Gracias al negocio del terrorismo se elimina la competencia comercial en ciertas áreas, permitiendo cobrar precios mas abultados. Gracias al negocio del terrorismo, unos nacionalismos que propugnan abiertamente el racismo y la xenofobia, se vuelven aceptables al público por ser "menos malos" y su cotización aumenta al servirle a los partidos nacionales para hacerse con el poder (y con el presupuesto nacional).
Dice el pícaro refrán popular: "Dios ponme donde haya, que del resto yo me encargo". Y es que este es el principal objetivo de los políticos corruptos (o con aspiraciones a convertirse en corruptos), es meter la mano en el presupuesto, ya sea del ayuntamiento, la provincia, la autonomía, o mejor aun el gobierno de España.
Por supuesto que no todos los políticos, son corruptos. Ni tampoco todos los políticos corruptos, están dispuestos a negociar vidas humanas a cambio de réditos políticos (léase dinero). Pero no dudéis ni por un segundo, que hay personas que harán lo que sea por el dinero. Por dinero mentirán a sus electores, falsificarán documentos, adjudicarán obras publicas a cambio de mas dinero, e incluso los hay que estarán dispuestos de vender su alma al diablo, negociando muertes humanas a cambio de contrapartidas políticas (dinero).
Si queréis saber quien son estos "empresarios de la muerte" que se lucran de la desgracia ajena, la cuestión no es tan difícil como podríamos pensar inicialmente.
Antes que nada hay que mirar quien intenta justificar las acciones, o suavizar el lenguaje (según el bando político en que esté). Y es que a la hora de vender a la masa ignorante, una atrocidad como algo aceptable, las palabras juegan un papel primordial. En vez de "asesinato" dirán "incidente" o peor aun "accidente". En vez de "bárbaros asesinos" estos dirán "los violentos", en vez de "organización delictiva" dirán "terroristas", en vez de "salvaje vandalismo urbano" dirán "terrorismo de baja intensidad".
Para que el terrorismo se perpetúe, los asesinos necesitan aportar un valor añadido a algunos "individuos" que tienen el don de controlar (como solo ellos saben) al poder judicial, al ejecutivo y al legislativo, y en esta Ex-paña post moderna pareciera que esto se puede hacer.
Resumiendo, mientras no se limpien las cloacas de esta mal llamada Democracia (dándole un buen repaso a nuestro poder ejecutivo, legislativo y judicial), añadiendole transparencia (a lo que el gobierno realmente hace), dejando constancia escrita (trazabilidad de todas sus acciones), medidas de verificación (contra el fraude de ley) y contrabalance de funciones (para evitar abusos de poder)... pocas esperanzas tendremos de ver el fin del terrorismo en España.
Jorge LópezNo hemos de caer en esta trampa dialectica, debemos llamarlo por lo que es; "barbarie asesina" al servicio de intereses inconfesables, cuyo fin primero y principal es llanamente económico.
Y digo "negocio" porque el terrorismo es un gran negocio, y de el se benefician muchos actores. Gracias al "negocio" del terrorismo, se ganan ayuntamientos y el control de la utilización de sus presupuestos. Gracias al negocio del terrorismo se elimina la competencia comercial en ciertas áreas, permitiendo cobrar precios mas abultados. Gracias al negocio del terrorismo, unos nacionalismos que propugnan abiertamente el racismo y la xenofobia, se vuelven aceptables al público por ser "menos malos" y su cotización aumenta al servirle a los partidos nacionales para hacerse con el poder (y con el presupuesto nacional).
Dice el pícaro refrán popular: "Dios ponme donde haya, que del resto yo me encargo". Y es que este es el principal objetivo de los políticos corruptos (o con aspiraciones a convertirse en corruptos), es meter la mano en el presupuesto, ya sea del ayuntamiento, la provincia, la autonomía, o mejor aun el gobierno de España.
Por supuesto que no todos los políticos, son corruptos. Ni tampoco todos los políticos corruptos, están dispuestos a negociar vidas humanas a cambio de réditos políticos (léase dinero). Pero no dudéis ni por un segundo, que hay personas que harán lo que sea por el dinero. Por dinero mentirán a sus electores, falsificarán documentos, adjudicarán obras publicas a cambio de mas dinero, e incluso los hay que estarán dispuestos de vender su alma al diablo, negociando muertes humanas a cambio de contrapartidas políticas (dinero).
Si queréis saber quien son estos "empresarios de la muerte" que se lucran de la desgracia ajena, la cuestión no es tan difícil como podríamos pensar inicialmente.
Antes que nada hay que mirar quien intenta justificar las acciones, o suavizar el lenguaje (según el bando político en que esté). Y es que a la hora de vender a la masa ignorante, una atrocidad como algo aceptable, las palabras juegan un papel primordial. En vez de "asesinato" dirán "incidente" o peor aun "accidente". En vez de "bárbaros asesinos" estos dirán "los violentos", en vez de "organización delictiva" dirán "terroristas", en vez de "salvaje vandalismo urbano" dirán "terrorismo de baja intensidad".
Para que el terrorismo se perpetúe, los asesinos necesitan aportar un valor añadido a algunos "individuos" que tienen el don de controlar (como solo ellos saben) al poder judicial, al ejecutivo y al legislativo, y en esta Ex-paña post moderna pareciera que esto se puede hacer.
Resumiendo, mientras no se limpien las cloacas de esta mal llamada Democracia (dándole un buen repaso a nuestro poder ejecutivo, legislativo y judicial), añadiendole transparencia (a lo que el gobierno realmente hace), dejando constancia escrita (trazabilidad de todas sus acciones), medidas de verificación (contra el fraude de ley) y contrabalance de funciones (para evitar abusos de poder)... pocas esperanzas tendremos de ver el fin del terrorismo en España.
2008
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